Archive for the ‘personal’ Category

bichines!

Ahora que he captado vuestra atención con ese título que sé que os tira de las fibras sensibles, lo siento, esto en realidad es un post de spam sobre mi libro :D

Nah, just kidding, hablemos de bichines.

La familia de gorriones de la que se nutrirá mi ejército de bichines sigue prosperando y ya han sacado adelante una nidada este año :D Uno de los adultos se ha acostumbrado a ponerse a chillar en la esquina del tejado durante todo el día, haya comida o no. A veces salgo a la terraza y le pregunto muy dramáticamente qué quiere de mí, puños alzados al cielo incluidos, pero se limita a callarse durante tres minutos antes de dar un par de saltitos y seguir con el ataque de caspa. Me agobia un poco. Siento que le estoy decepcionando.

Bichín! (foto vieja, I know)

Bichín! (foto vieja, I know)

En general los gorriones de mi tejado son bastante más rancios que los de pueblo, confirmando el estereotipo de que en Santander somos unos estirados. Sin ir más lejos el otro día en una terraza de Pedreña a este señor no hizo falta ni sobornarle:

Y no se me subió a la cabeza porque llegaron unos canis discutiendo a voz en grito

Y no se me subió a la cabeza porque llegaron unos canis discutiendo a voz en grito

También tenemos a la familia de vencejos con ansiedad social de los últimos años. El otro día uno casi se mata porque si miras hacia el agujero justo cuando va a entrar les entra la cosa de “no! no podemos dejar que descubran nuestro escondite!” y viran en seco y hacen como que el nido no es suyo. El año pasado me costó una semana convencer a mi padre de que había en efecto un nido de vencejos en el tejado precisamente por esto.

Para terminar, si me seguís en Twitter también sabréis que anda por aquí una cría de halcón adicta al riesgo al que un día se le va a acabar la suerte. Esta semana ya le hemos visto escapar por los pelos dos veces de las gaviotas del barrio, que son muy de barrio y muy chungas. Si esas gaviotas fueran personas serían el grupo ese de adolescentes que hacen que des un rodeo cuando están en el parque de al lado de casa, así que no sé qué clase de problema o instinto suicida tiene ese halcón pero vivo aterrorizada con el día en que sea testigo totalmente involuntario de un halconicidio porque aquí el warboy controló mal la huida entre los eucaliptos del bardal y le trincaron las malas pécoras estas.

(Hay una que se posa en la terraza sólo para buscar a mi padre, que suele estar sentado al ordenador al lado de la ventana, y le llama haciendo ruidos, y el otro día le montó un pollo de celos bastante curioso al perro de mi hermana porque mi padre estaba jugando con él en la terraza, y en general es todo lo maja que puede ser una máquina de matar como son las gaviotas, pero por muy bien que me caiga no podría perdonarle que se comiera a una Isabeau de incógnito ahí delante de mi ventana)

En general no le tengo tanto odio a las gaviotas como la mayoría de Santander, pero el miedo a que un día se me coman a alguno de los gorriones me hace chistarlas y mirarlas de reojo. Que sí, que vale, que la naturaleza no tiene piedad, pero que se vaya a no tener piedad a su casa y deje de pasárnoslo a los demás por las narices, carajo v.v

interrumpimos brevemente la saga molar para quejarnos

(Sé que estáis deseando seguir riéndoos de mi dolor, pero va a tener que esperar porque el drama post-extracción de la muela número 1 está todavía en desarrollo, si bien en las últimas horas ha tomado un giro inesperado de su género de terror habitual y ahora se inclina más hacia la comedia surrealista de persona puesta de analgésicos incapaz de comportarse como un humano funcional)

K llega en *mira el reloj* CUATRO HORAS y llevamos tres meses sin vernos y estoy muy emocionada haciendo boloñesa y metiendo películas en Jaqen e intentando ponerme medio guapa en este calor infernal. Está siendo difícil. Sudo hasta por el agujero de la muela, voy a esperar todavía un par de horas más antes de siquiera pensar en maquillarme, y alisarme el pelo después de salir de la ducha es una utopía; lo haré justo antes de salir para el aeropuerto y con suerte en los 10 minutos que separan mi casa de Parayas sólo me metamorfosearé en medio caniche.

Y luego está lo que ha pasado con la ropa.

13:00 – Adhi sale de la ducha dispuesta a ponerse uno de sus vestidos preferidos. Al subir la cremallera, la cremallera se engancha. “No pasa nada”, afirma nuestra ingenua protagonista, “Tiraré un poco para abajo”. La cremallera no va ni para arriba ni para abajo. Tras darse por vencida y quitarse el vestido como puede, una cuidadosa inspección corrobora sus peores temores: de alguna manera la cremallera ha sido sustituida por un sarlacc que ha engullido al menos la mitad de la tela del vestido, digiriéndola hacia otra dimensión. Nuestra protagonista no tiene más remedio que ponerse otro vestido.

14:30 – Adhi come como puede unos espaguetis con tomate, que viene a ser masticar con el lado izquierdo, poco y mal. Es muy cansino y todo sabe a dentista y no da lugar a sorbetones ni a disfrutar como es debido de los espaguetis, que encima estaban muy buenos. Todo muy comedido y con movimientos pausados, a lo duquesa viuda comiendo espaguetis con tomate. Por eso resulta todavía más ridículo cuando al final de la comida descubre que una minúscula gota de tomate se ha abalanzado sobre su vestido, en plan medalla al valor. El vestido era muy mono y muy fresco y de una tela que por lo visto multiplica el potencial expandible de las manchas porque en serio, no ha tenido control ninguno a la hora de absorber. Adhi se rinde y se pone unos vaqueros y una camiseta de tirantes.

16:00 – Adhi sale a hacer recados. Adhi abre la puerta del portal. Adhi cierra la puerta del portal. Adhi da dos pasos. Adhi recibe una cagada de paloma en todo el hombro.

Aprovecho para anunciar que no le hago ascos a tarjetas regalo del Primark ni donaciones de ropa y calzado (uso una cuarenta de zapatos y una ballenavarada de pantalones).

de los creadores de “dios mío, por qué me diste raíces de elefante”….

Hace un par de años conté una experiencia odontológica ligeramente traumática que a algunos os revolvió el estómago. Me duele (por mí y por vosotros) anunciar que han renovado “The Muela Chronicles” para una segunda temporada, y también les han ampliado el presupuesto (porque la masacre me va a salir por un ojo de la cara):

THE MUELA CHRONICLES TEMPORADA 2: MÁS MUELA(S). MÁS SANGRE. MÁS TRAUMA.

Me avergüenza decir que desde aquella no volví al dentista. Mal? Sí. Totalmente in-character con la Adhara que conocemos? También. Soy de la escuela de pensamiento del “Si no duele no pasa nada, y si duele bueno, igual podemos aguantar hasta que deje de doler”. No me gusta ir al médico y después de aquella tampoco al dentista. Tras la infección mortal del 2013 estuve a punto de ir a que me mirasen las muelas del juicio, pero luego resultó que era todo de garganta. Y así seguí viviendo feliz y comiendo cosas, con mi hueco como recordatorio de que mis dientes se aferraban a mi mandíbula con toda la tenacidad de un fan de NCIS afirmando que su serie no es una puta mierda.

Hasta hace cuatro días. Hace cuatro días empezó a dolerme el area molar. Hice acopio de auto-convencimiento y me dije que era posiblemente otra migraña rara de esas que me han empezado a dar ahora porque why the fuck not, me chuté analgésicos hasta en las córneas y seguí con mi vida de papeleos y edición repitiendo que sólo porque doliera la zona de las muelas no quería decir que tuviera que ver con las muelas, enabsolutoparanada. En algún momento de la noche de antesdeayer, a eso de las 4 de la madrugada, sin embargo, me vi obligada a hacer examen de conciencia y ser sincera conmigo misma: me dolían las muelas a lo bestia, tanto como para haberme despertado a las 4 de la mañana. Tuve que pedir hora. El mantra de “no son las muelas, no son las muelas, no son las muelas” dio paso a “que sólo sean unas caries, que sólo sean unas caries, caries buenas, empastes buenos”.

Obviamente no. Obviamente, después de 3 minutos de revisión, quedó claro para la señora dentista que había que entrar al trapo y sacarme no una sino las dos muelas del juicio del lado derecho, porque estaban, como yo, podridas por dentro. La verdad es que por pura estadística de lo que viene siendo mi puta suerte yo ya tenía claro que esto no se iba a solucionar con un simple empaste y una cantidad mínima de violencia física.

Lo mejor es que ya me han dicho que me agarre los machos porque va a ser peor que la primera. Recordemos, vía representación gráfica, el problema con la muela que me sacaron hace tres años:

Mi muela tiene mejores piernas que yo

Mi muela tiene mejores piernas que yo

En capítulos anteriores nuestra protagonista se tira 3 horas y media desangrándose en la silla del dentista porque sus raíces son una puerta dimensional a Narnia y hay que triturar la muela y taladrar el hueso de la mandíbula para terminar de sacarlas.

En esta temporada la radiografía que me han enseñado es tal que así:

Muela paticorva de tanto montar a caballo

Muela paticorva de tanto montar a caballo

A todos los efectos prácticos y traumáticos esto es lo que vemos la dentista y yo en esa radiografía:

muela03

#PrayForAdhi

you can dance if you want to

En mi incesante y obsesiva búsqueda de cosas que añadir a la lista de cosas que no se me dan bien, hace unos meses se me fue la olla y me apunté a clase de burlesque.

1. Sí, clases de burlesque en Santander. Yo tampoco me lo creía.
2. No, no nos desnudamos.
3. No, no hay vasos de martini gigantes. Son clases de burlesque en Santander, eso ya ha copado toda la cuota de “no me lo puedo creer”.

Si os digo la verdad iba bastante acojonada, que es como voy yo de serie a todo lo que implique gente nueva, temas interesantes y habilidades de las que carezco. Hora de confesiones: me tiré años yendo a clases de baile clásico y flamenco cuando era pequeña, en los tiempos de la EGB, y un verano aprendiendo a patinar con piruetas algo más tarde, ya relativamente talludita. La tragedia de las clases de baile eran las clases de baile en sí, no sólo yo. Ni me gustaban ni les gustaba yo a ellas. La tragedia del patinaje es que me gustaba mucho pero era totalmente negada en lo que se refiere a tener el mínimo de gracia y soltura.

Aprenderme quince mil pasos seguidos o no romperme el alma haciendo una pirueta: sí (más o menos).
Repetir dichos pasos con un mínimo de gracia:

Me gustaría poder decir que es por ser gorda pero estaría mintiéndome a mí misma: hay mucha gente gorda por ahí que no se mueve como si sus articulaciones estuvieran escayoladas por dentro, que es lo más bonito que puedo decir de mi forma de bailar. Así que por supuesto me apunté a un tipo de baile en el que priman la gracia y la actitud por encima de la técnica! POR QUÉ NO! Gran parte de las 20 primeras clases consistió en mi aprendiendo las dos coreografías que tenemos sin dejar de mirar al suelo y en mi profe L (que es más maja que las pesetas) intentando que dejara de mirar al suelo. Le ha costado lo suyo pero últimamente ya me estoy metiendo en mi personaje (más sobre eso otro día), y hoy de hecho me metí en dos o tres! Distintos*! E incluso guiñé el ojo espontáneamente a una audiencia imaginaria! Todo ligeramente esquizofrénico, sí, pero esquizofrénico en plan guay :D En general me sigue gustando mucho, aunque las improvisaciones sean la peste y yo siga teniendo todo el salero de un manatí envuelto en espumillón. Tiene mucho que ver que L sea así de maja, que me quede literalmente en el portal y que esté sola en clase, pero también yay, burlesque <3 *En el capítulo de hoy de “karma instantáneo”: ese momento en el que la profesora mete a Leonardo Dantés y el Papa en el sombrero de los ejercicios de interpretación y le tocan los dos a ella, uno detrás de otro, para bailar el Santa Baby de Eartha Kitt (el Santa Baby bailado por el Papa debería ser un sketch en todas las rutinas del mundo, por cierto).

algunas resoluciones para el 2015 porque why the hell not :D

Cosillas de la UNED

1. Aprobar lingüística de primero. Por favor, Jesusito, déjame aprobar lingüística de primero.
2. Aprobar algo más que lingüística de primero tampoco estaría de más, pero ahora mismo he perdido toda visión periférica cual caballo de tiro y sólo veo a Chomsky haciéndose grande en la distancia.
3. Por favor, universo, que apruebe lingüística de primero ;____;

Cosillas lanudas

1. Acabar ya pero ya de ya y sin excusas el poncho de mi tía E y los chales de F y G. “Ya de ya”, es decir, ANTES DE MARZO, POR LA GLORIA DE MI VACA.
2. Ponerme con el diseño del cuello de Slytherpuff que me quiero hacer, pero ya con vistas al invierno que viene, que una cosa es sobrestimarme como de costumbre en esto de las resoluciones y otra caer en el optimismo más absurdo y desatado.
3. Meterme con mi primer steek o mi primera prenda de ropa, una de las dos.
4. Terminar de hilar la maravilla islandesa, aunque no sé yo, porque desde que no vivo en Alemania mi acceso a fibras guays se ha visto drásticamente reducido y lo mismo prefiero tomármelo con calma.

Cosillas internetero-literarias

1. Postear algo relativamente interesante (dentro de lo que se puede esperar de mí y mis limitaciones) con cierta regularidad en alguno de mis 3? 4? 300? blogs. Dos veces por semana, digamos, siendo muy optimistas. Dos veces por semana en total, no por cada blog.
2. Leer al menos 20 libros, y ya si pudiera formarme opiniones sobre ellos más allá del “puf, un muermo” o el “omg la parte en la que cae la piedra y mueren todos” sería la polla con cebolla y ayudaría mucho con el propósito anterior.
3. Terminar, revisar y (auto-)publicar Acquaforte. Retirarme a vivir a una isla desierta con las ganancias.
4. Hacer el NaNo un año más.
5. Ganar el NaNo un año más (soy vieeeeja).
6. Escribir no sólo en Noviembre, copón. Volvamos a los brazos de la fanfiction más auto-indulgente.
7. Hacer algo con el diseño de SOmeta y La Cuarta Moira, que debería darme vergüenza a estas alturas.
8. Esos fanvids que llevan años pendientes.

Cosillas en general

1. No comprar chorradas, que luego vienen las mudanzas y me toca organizar los juegos del hambre entre las chorradas.
2. El omnipresente perder 10 kilos *risas enlatadas
3. Seguir haciendo lo que sea que estoy haciendo para que las personillas guays que hay en mi vida sigan sin darse cuenta de que soy un fraude y no tengo ni idea de qué estoy haciendo para conseguir que se queden en mi vida. Ssshhh, todo bien, queredme *gesto jedi
4. Mandar las cosas que tengo que mandar cuando toca mandarlas. Es decir, que mañana tengo que ir a Correos de una puta vez ya.
5. Decirle diariamente a mis paletas de The Balm y Too Faced cuantísimo las quiero.
6. Encontrar un trabajo? O algo? Buscarle sentido a mi vida? Yo qué sé, adulteces.
7. Ganar una partida de Bang siendo el renegado.
8. Encontrar una crema hidratante que me vaya bien (tengo grandes esperanzas depositadas en ti, “I’m real! Avocado” de Tonymoly).
9. Seguir aprendiendo gabacho gracias a mi hermana mayor de cuatro años y sus rolleyes épicos cuando queda claro que no he entendido una palabra de lo que me estaba contando. Qué haría sin la vergüenza como principal impulsora de todos mis logros.

Pero lingüística de primero, en serio ;___;

es casi agosto; sabes dónde está tu adhara?

Lo de postear más a menudo? Lágrimas en la lluvia, chavales. Parece que no me conozcais.

Pero esta vez sí que quería postear más y me voy a permitir echarle la culpa a las circunstancias. Quería hablar por ejemplo de que a finales de junio fui a Francia a ver a JP. En este viaje he conocido 3 aeropuertos nuevos: Bruselas (donde pusieron el himno belga a todo volumen por los altavoces y donde se preocupan mucho por tu salud y quieren que hagas ejercicio, así que cambian la puerta de tu vuelo al menos 5 veces), Basel (donde sólo los suizos pueden entrar en las tiendas de recuerdos) y Gatwick. El tramo Bruselas-Basel lo hice en un avión de Pin y Pon más mono que la leche, y luego me dediqué a ver Empress Ki y socializar con mi familia política. Ya he aprendido más francés en dos semanas que alemán en cuatro años y medio. Es tontería gastarse mil euros en un curso intensivo cuando lo mejor para aprender idiomas es pasar unas cuantas horas al día con una niña de 3 años que todavía no entiende el concepto de “es que yo soy de otro país y allí hablamos otro idioma”, así que ya sabéis, si creéis que os da la fortaleza mental para soportar sus miradas de “tú lo que eres es lerda” cuando no entiendas lo que está diciendo, llamad a alguna guardería a ver si os alquilan un crío por horas. Me sé “Let it go” en gabacho, así de pro soy ya. Para cuando volví a hacer las maletas ya me había graduado a conversaciones de peso como “la próxima vez que vengas tienes que traerme un espejito de Dora la Exploradora” o “te voy a desinvitar de mi fiesta de cumpleaños porque haces trampas al memory” (mentira y gorda, fue una liada muy traidora de JP, pero como de costumbre unos cardan la lana y otros crían la fama). Para cuando volví a hacer las maletas también tenía la ronquera más cafre de toda mi vida, gracias al Singstar y la obsesión malsana que tenemos JP y yo por la canción de La Historia Interminable.

Me tiré dos semanas muy duras vagueando y leyendo 20th Century Boys a la sombra de este manzano.

Después del curso de inmersión cogimos otro avión, este a Londres. Porque gracias (GRACIAS GRACIAS GRACIAS) eternamente a la señorita Nieves (HE PUESTO EL LINK BIEN A LA PRIMERA! FELICITADME!), JP y yo teníamos dos entradas impresas con sangre y sudor y algo de tinta para ver a los Monty Python. El 1 de julio. El día que se reunían. Justo después de pasar la mañana de compras por Oxford St. y comer con Ferluche y Julio. Así, sobrados en cuanto a día guay. Si el 1 de julio tuvisteis un día de mierda me disculpo desde el fondo de mi corazón porque posiblemente era el universo tratando de compensar el mío (pero lo volvería a hacer).

Hicimos el fan en Waterstones (foto de Fer)

Hicimos el Royal Corgi en Hamley’s (foto de Fer)

Y nos reímos un montón, en general (foto de Fer también)

Y en fin, VIMOS A LOS MONTY PYTHON. NO PODEIS VERME PERO AGITO MUCHO LAS MANOS MIENTRAS ME ACUERDO. ESTUVO MUY GUAY. MUY GUAY. MUY GUAY. YO QUÉ SÉ, NO ME DAN LAS PALABRAS ASÍ QUE NO VOY A HACER REVIEW, PERO MUY GUAY.

MUY GUAY.

Luego ya hubo que volver, protegiendo con la vida el maquillaje que le traía a mi hermana de Liberty’s (qué gonito Liberty’s), porque si hay que confiar en el Sephora de Santander la cosa va de culo, en un vuelo de Ryanair no especialmente molesto para toda la puta guardería que llevaba a bordo.

Y a partir de ahí, retiro espiritual, por así decirlo. Cosas miles que hacer en casa, tiempo poco para dedicarle a Chomsky, he escrito algo, he gimoteado mucho, he organizado mi colección de maquillaje, he encontrado una rutina de cuidado de la piel que me va bastante bien y mi padre y yo estamos inmersos en una re-visión de las películas de Harry Potter. Esta noche toca El Príncipe Mestizo. Porque el otro día encontré una copia de seguridad de mi disco duro circa 2005 y the nostalgy is strong with this one

QUIÉN ES ESE HOMBREEEEEE

El Fer es ese hombre. El Ferlocke. El señor Fernando. Y es que, gentucilla, hoy es su cumple y yo no sé cómo expresar hasta qué punto quiero a Fer y me alegro de tenerle en mi vida

– Fer es achuchable del todo, aunque ahora se le marquen los oblicuos y sus abdominales te hagan daño en los deditos cuando le pinchas. Cuando te estás despidiendo de él ya estás echándole de menos. Lo sé porque por desgracia nos hemos despedido mucho a lo largo y ancho de Europa (PERO EN DOS SEMANAS LE VEO! LONDON BABY!)

– Fer es un señor. He perdido la cuenta de las veces que me ha dicho “no merece la pena” cuando he querido prenderle fuego al universo.

– Fer es un marshmallow. Lo siento, Fer de mis entrañas, pero ya te lo he dicho más veces: eres demasiado bueno. Eres un Stark de los que se fían de Meñique (del del libro, que tiene más peligro con esa cara de mosquita muerta). La gente imbécil hace imbecilidades pero luego Fer se contorsiona para ayudar, porque no puede evitarlo. Es Veronica Mars versión Cáceres, siempre dispuesto a ayudar a cualquier Madison Sinclair de pacotilla porque es superior a sus fuerzas.

– Fer siempre está ahí. Siempre. Da igual la hora o lo ocupado que esté (y os puedo asegurar que está ocupado), porque si le necesitas es como Batman, pero sin dramas. Sólo tienes que encender la Ferseñal y saldrá de su montaña de trabajo para cogerte de la mano y rascarte las orejas.

– Fer tiene un honor de acero valyrio forjado en el Monte del Destino. Si le cuentas algo es como guardar tus figuritas de Pokémon en el bunker antizombies que se ha construido Botín enfrente de mi casa: no saldrá jamás a no ser que lo saques tú. Da igual que le tiren de la lengua, da igual que le pongan trampas, da igual incluso que se esté llevando hostias por no delatarlo. Sabéis ese momento en las series en que el bueno se mete en movidas de sociópatas en las que no debería sólo por no traicionar a alguien que no se merece ni la mitad de esa lealtad? Fer es así.

– Fer puede comerse la delicia turca más asquerosa del mundo de una sola vez y sin ahogarse (demasiado). No lo intentéis en vuestras casas.

– Fer es un currante de los que ya casi no quedan. Mientras nosotros estamos viendo la tele, Fer está currando. Mientras nosotros nos quitamos las pelotitas de los dedos de los pies? Currando. Mientras nos lamentamos en twitter de lo cansados que estamos? Fer posiblemente está currando y haciéndose una pizza para cenar mientras curra un poco más. Y es que Fer pone el alma en todo lo que hace y además no sabe decir que no, así que todo lo que hace lo hace como si le fuera la vida en ello. No lo puede evitar, el pobre. Mientras otros tiran de enchufe brutal para todo, Fer se ha pasado la vida currando y por eso cada triunfo suyo vale cuatro triunfos de la gente que recurre al “oye, y no me podrías presentar a…” y luego se las dan de esforzados.

Te quiero mil, Ferluche, y todas las cosas guays que diga de ti se van a quedar cortas.

Final feedback: the genuine article, A++++++++++, would befriend again

nada en particular (y un sorteo)

Puede parecer y parece que mi propósito de actualizar tres veces a la semana se ha estrellado antes incluso de que los pasajeros empezasen a facturar. Hay varias razones, algunas inesperadas y otras no (así en retrospectiva veo que posiblemente las vísperas de la evaluación no fue el mejor momento para convertirme en Miss Super Blog). Además es más que probable que tres actualizaciones a la semana sea, cómo decirlo, imposible. No tengo tanto que contar! Tres días es casi la mitad de los días de la semana! Acabaría hablando de a qué ritmo me crecen los pelos del bigote! Nadie quiere saber tanto de mí!

Por favor, si me estás leyendo y te interesa saber a qué ritmo me crece el bigote: busca ayuda profesional.

Así que aquí me he encontrado el que debería haber sido el segundo Miércoles de Potingues, o el que debería haber sido el día que continúo con la Knitting & Crochet Blog Week, o el día en que por fin me callo la boca y dejo de soltar tonterías, o tantas y tantísimas cosas, y en fin. Que las agendas están para ignorarlas y yo hoy he venido a hablar de mi libro. Puede que lo hayáis visto, puede que no, pero para que luego yo pueda mortificarme a gusto por ser tan pesada os comento que sorteo un ejemplar de 20millones3 y las bases están justo aquí.

miércoles de potingues, the beginning

Con eso de haberme puesto objetivos en pos del cactus poseído (QUE YA TENGO, POR CIERTO, AQUÍ ESTÁ PINCHUS EL OSCURO) y que ha habido algo de interés/curiosidad/wtfadhi respecto a mi nueva y totalmente out-of-character obsesión con las cremas y demás, he decidido que a partir de ahora los miércoles son el día de posts de relleno a muerte poner a parir los genes que me ha dado dios (obviamente culpa divina, porque mi hermana los tiene muy bien combinados) y la imposibilidad intrínseca de solucionar lo insolucionable. Y como la gente se pasa la vida acusándome de gruñona y a mí me gusta llevar la contraria voy a empezar con un producto que me está gustando en vez de uno que no: el Aloe BHA Skin Toner de Benton.

Antes de lanzarnos al río tengo que poneros un poco en contexto y contar que sólo he usado cremas cuando iba a la playa (poco), cuando probaba alguna de Lush (bastante pero sin constancia) o cuando se me caía la cara y me echaba un poco de Nivea Soft, que de tan Soft no me hacía nada de nada. A principios de año, cuando empecé a interesarme por el maquillaje, me dí cuenta de que no iba a ninguna parte tal como tenía la piel de reseca y escamada, así que fui al Rossmann y cogí las dos cremas más baratas que no parecieran cancerígenas que encontré. Hicieron maravillas por mi hidratación, pero poco después empecé a curiosear foros de cuidado de la piel en Reddit y me di cuenta de que sí, tenía la piel hidratada, pero o me estaban saliendo granos por el cambio en rutina o tenía granos de siempre pero no me había dado cuenta porque sólo me miraba al espejo de pasada cuando me lavaba los dientes. Entre toda la publicidad descarada de Paula’s Choice que hay en /r/skincareaddiction (quién coño es la tal Paula y por qué tengo que seguir su puta opinión, eh?) sólo me quedó claro que para los granos necesitaba un AHA o BHA. BHA es un tipo de exfoliante químico que contiene ácido salicílico (1. no confundir con ácido acetilsalicílico. 2. no machacar aspirinas para untarse en la cara, por lo visto no funciona y quema) que es más suave para deshacerse de piel muerta y grasa que un exfoliante físico de esos con micropartículas, que por cierto son horribles para el medio ambiente.

Resumiendo, que me quedé con ganas de un BHA pero los que veía por aquí me sonaban fatal y no me metí al bollo hasta que no empecé a investigar en foros sobre cuidado de la piel en Asia, más específicamente en Corea. Como mi historia de amor no correspondido da para largo os voy a reservar los vivas y bravos generalistas para otro miércoles, y dejarlo en que hace cuatro semanas hice mi primer pedido a BeautyNetKorea: el tónico de Benton, un spray hidratante conejil para mi hermana y unas muestras de mascarilla de arroz blanco.

O lo que es lo mismo, estas tres monerías que ya habíais visto

O lo que es lo mismo, estas tres monerías que ya habíais visto

Por qué escogí el tónico de Benton y no otro tipo de exfoliante?

– Tengo la piel sensible y tiene aloe vera. Win win.
– El contenido de ácido salicílico no es una burrada; aunque he dado química en el instituto de mierda al que fui y medio entiendo de qué van los pH y demás, la palabra “ácido” me sigue dando un poco de cosa. Mejor empezar con calma que que me llamen para “Darkman 5: Peeling Mortal”.
– Es bastante barato. Esto es así.

El tónico es además parte de una línea de Benton basada en la baba de caracol y yo tengo una deuda kármica con los caracoles (es un trauma de la infancia que algún día contaré, o igual ya he contado, pero fue muy traumático, como todo trauma que se precie), así que no quería hacerle ascos y ofenderles. La línea sigue los pasos habituales de una rutina coreana: limpiador (con otro limpiador opcional después), tónico, serum, hidratante e hidratante de noche (sleeping pack que le dicen). De momento me limité a comprar el tónico, pero tengo de camino la hidratante porque todo el mundo la pone por las nubes y necesito una hidratante y el tónico me gusta mucho y

A LO QUE VAMOS, QUE EL TÓNICO ME GUSTA MUCHO. POR QUÉ ME DEJÁIS ENROLLARME ASÍ.

Lo uso después de limpiarme con el aceite Johnson para bebé de toda la vida. De toda la vida de otros bebés, quiero decir, porque en mi familia somos Bálsamobebé a muerte. Me deja la cara super fresca pero no seca, que viene muy bien en esta situación (os he dicho ya que estoy sin hidratante?), y la verdad es que noté diferencia practicamente desde el primer día: tengo la piel mucho más despejada y guay de manosear. Por supuesto todavía me sale algún granito de vez en cuando, porque en realidad el tónico es más para controlar que para luchar contra el acné activamente, pero cuando pasa son pequeños y se van a los dos días. Como soy un pato mareado a veces se me va la mano poniéndolo en el algodón y calculo que a una persona normal le dure más; son 200ml así que no está nada mal. Y ya. Y eso. Los blogs así en plan guay suelen tener un sistema de cartelicos diciendo cuántas tortuguitas o estrellitas o piruletas de fabada le dan a algo, pero a mí me ha pillado esto un poco en bragas y pasada la treintena, así que conformaros con esto: que me mola y ya.

Y así, queridos amiwitos, concluimos nuestro primer capítulo de “Dejad que una tía que no ha usado cremas en su vida os cuente qué coño se echa en la cara”. Os veo la próxima semana, donde discutiremos algo. Todavía no he decidido el qué.

(no sé muy bien cómo funciona esto, pero tengo entendido que si os hacéis cuenta y compreteáis en eOpenmarket usando mi referral code me dan chorripuntos! CHORRIPUNTOS! Así que si os mola ya sabéis, usad bTFRb0RPR3BGMGpTMmRJREd3T2lZL3JIMDdzMDE2THdleG9CR01zdHZCWT0= (cortico como un invierno en Poniente) como referral code y chorripunteadme la vida :D)

en el que adh es una presa fácil, siempre que la den cactuses (cactii?) diabólicos

Después del último post la adorable Flor descendió sobre mi Facebook con la oportunidad, la gracia y la disposición para liarla que la caracteriza (ailofyu Florchis <3). Traía con ella un simple mensaje: “Apúntate a HabitRPG!”, me dijo, plenamente consciente de lo que estaba haciendo. Y Adhi miró por encima, y vio que había cosas para tachar, y avatares de colorines, y decidió que era bueno. O al menos útil. Porque a mí me vuelve loca hacer listas y tachar cosas de listas, y esto te hace listas, te deja tachar cosas y encima TE DA CHORRIPUNTOS PARA GASTARLOS EN MOVIDAS DE INTERNET IMAGINARIAS. Así que ahí llevo a sacado desde el sábado, asustando a mis padres con mi celo a la hora de meter las cosas en el lavaplatos (90 monedas de plata y 6xp) o subir y bajar por las escaleras (1 moneda de oro, 20 de plata y 8xp) cuando en esta casa sí que tenemos un ascensor bien hermoso. Os contaré que Flor va fabulosa de la muerte con su gorro arcoiris de Dumbledore desatado, por cierto.

Digamos que he estudiado bastante más obsesivamente porque como todo el mundo sabe los primeros niveles de cualquier RPG son un coñazo con cebolla y me los quiero quitar de encima. Pero aún así mola. Y eso incluso cuando todavía no sabía que no sólo puedes tener un cactus de mascota, sino que también puedes domarle para que sea tu montura, y que dependiendo de con qué lo rieges puede ser un Cactus Diabólico Nacido A La Sombra De Minas Morgul.

Le voy a llamar Pinchus.

El caso es que una de las tareas que me he propuesto ha sido actualizar TPN como poco tres veces por semana, así que podéis esperar un poco más de actividad (pero no prometo que de interés*) de ahora en adelante, al menos durante las semanas hasta que se me pase la perra o conquiste el mundo a lomos de Pinchus, lo que antes suceda.

Y ahora sin más dilación procedo a tachar el “Actualizar TPN” (10xp) de mi lista de dailies. YA VOY, PINCHUS, ESPÉRAME.

*Como de cosas interesantes ando escasa acepto y agradezco sugerencias sobre qué parte de mi aburrida vida de persona intrascendente os interesa más, o terminaré llenando el blog de “Querido diario: hoy me levanté, desayuné, estudié (8xp) y puse la lavadora (6xp)” (no soy tan tramposa como para darme puntos por desayunar, a ver qué os pensáis). Queréis que os hable de gorriones? De cremas que no me compro? De mi capítulo preferido de Norte y Sur? De la telenovela coreana sobre alienígenas y psicópatas a la que me ha empujado un blog sobre maquillaje?