Archive for the ‘libros’ Category

algunas resoluciones para el 2015 porque why the hell not :D

Cosillas de la UNED

1. Aprobar lingüística de primero. Por favor, Jesusito, déjame aprobar lingüística de primero.
2. Aprobar algo más que lingüística de primero tampoco estaría de más, pero ahora mismo he perdido toda visión periférica cual caballo de tiro y sólo veo a Chomsky haciéndose grande en la distancia.
3. Por favor, universo, que apruebe lingüística de primero ;____;

Cosillas lanudas

1. Acabar ya pero ya de ya y sin excusas el poncho de mi tía E y los chales de F y G. “Ya de ya”, es decir, ANTES DE MARZO, POR LA GLORIA DE MI VACA.
2. Ponerme con el diseño del cuello de Slytherpuff que me quiero hacer, pero ya con vistas al invierno que viene, que una cosa es sobrestimarme como de costumbre en esto de las resoluciones y otra caer en el optimismo más absurdo y desatado.
3. Meterme con mi primer steek o mi primera prenda de ropa, una de las dos.
4. Terminar de hilar la maravilla islandesa, aunque no sé yo, porque desde que no vivo en Alemania mi acceso a fibras guays se ha visto drásticamente reducido y lo mismo prefiero tomármelo con calma.

Cosillas internetero-literarias

1. Postear algo relativamente interesante (dentro de lo que se puede esperar de mí y mis limitaciones) con cierta regularidad en alguno de mis 3? 4? 300? blogs. Dos veces por semana, digamos, siendo muy optimistas. Dos veces por semana en total, no por cada blog.
2. Leer al menos 20 libros, y ya si pudiera formarme opiniones sobre ellos más allá del “puf, un muermo” o el “omg la parte en la que cae la piedra y mueren todos” sería la polla con cebolla y ayudaría mucho con el propósito anterior.
3. Terminar, revisar y (auto-)publicar Acquaforte. Retirarme a vivir a una isla desierta con las ganancias.
4. Hacer el NaNo un año más.
5. Ganar el NaNo un año más (soy vieeeeja).
6. Escribir no sólo en Noviembre, copón. Volvamos a los brazos de la fanfiction más auto-indulgente.
7. Hacer algo con el diseño de SOmeta y La Cuarta Moira, que debería darme vergüenza a estas alturas.
8. Esos fanvids que llevan años pendientes.

Cosillas en general

1. No comprar chorradas, que luego vienen las mudanzas y me toca organizar los juegos del hambre entre las chorradas.
2. El omnipresente perder 10 kilos *risas enlatadas
3. Seguir haciendo lo que sea que estoy haciendo para que las personillas guays que hay en mi vida sigan sin darse cuenta de que soy un fraude y no tengo ni idea de qué estoy haciendo para conseguir que se queden en mi vida. Ssshhh, todo bien, queredme *gesto jedi
4. Mandar las cosas que tengo que mandar cuando toca mandarlas. Es decir, que mañana tengo que ir a Correos de una puta vez ya.
5. Decirle diariamente a mis paletas de The Balm y Too Faced cuantísimo las quiero.
6. Encontrar un trabajo? O algo? Buscarle sentido a mi vida? Yo qué sé, adulteces.
7. Ganar una partida de Bang siendo el renegado.
8. Encontrar una crema hidratante que me vaya bien (tengo grandes esperanzas depositadas en ti, “I’m real! Avocado” de Tonymoly).
9. Seguir aprendiendo gabacho gracias a mi hermana mayor de cuatro años y sus rolleyes épicos cuando queda claro que no he entendido una palabra de lo que me estaba contando. Qué haría sin la vergüenza como principal impulsora de todos mis logros.

Pero lingüística de primero, en serio ;___;

nada en particular (y un sorteo)

Puede parecer y parece que mi propósito de actualizar tres veces a la semana se ha estrellado antes incluso de que los pasajeros empezasen a facturar. Hay varias razones, algunas inesperadas y otras no (así en retrospectiva veo que posiblemente las vísperas de la evaluación no fue el mejor momento para convertirme en Miss Super Blog). Además es más que probable que tres actualizaciones a la semana sea, cómo decirlo, imposible. No tengo tanto que contar! Tres días es casi la mitad de los días de la semana! Acabaría hablando de a qué ritmo me crecen los pelos del bigote! Nadie quiere saber tanto de mí!

Por favor, si me estás leyendo y te interesa saber a qué ritmo me crece el bigote: busca ayuda profesional.

Así que aquí me he encontrado el que debería haber sido el segundo Miércoles de Potingues, o el que debería haber sido el día que continúo con la Knitting & Crochet Blog Week, o el día en que por fin me callo la boca y dejo de soltar tonterías, o tantas y tantísimas cosas, y en fin. Que las agendas están para ignorarlas y yo hoy he venido a hablar de mi libro. Puede que lo hayáis visto, puede que no, pero para que luego yo pueda mortificarme a gusto por ser tan pesada os comento que sorteo un ejemplar de 20millones3 y las bases están justo aquí.

Día 5 de encierro.

Sin cambios; si me acerco a la ventana (o desde la cama también, maravillas de hacer vida en un estudio) puedo ver a los obreros de enfrente continuando las obras de Der Eskorialen, inexorables pero sin avanzar, aparentemente, a no ser que la guardería que están construyendo tenga 25 niveles subterráneos para que se pierdan los críos (OJALÁ) y yo me lo esté perdiendo porque el edificio de la catequesis me tapa la vista. El vecino de arriba continúa las reformas de su habitación del pánico con circuito de carreras para los dos galgos hiperactivos que tiene como hijos. No le quitéis mérito, que su piso es tan grande como el mío y no sé de dónde saca espacio para seguir martilleando y taladrando todos los días. Los antibióticos acorralan a la infección y ahora ya sólo toso como un perro enfermo, en lugar de como uno zombi podrido por dentro tratando de estirparse los pulmones por pura inercia tosil. Sí, señoras y señores, tengo mi segunda (o tercera) infección pulmonar en lo que va de año. Alemania me quiere matar y lo intenta en todos los frentes.

Febrero, Marzo y Abril se están portando mal. Mal. De algunas cosas no puedo hablar y de otras no quiero hablar por aquí, así que me váis a perdonar el cripticismo de attention whore y en su lugar procederé a contaros cosas estúpidas. O cosas bonitas, como que fui a Estrasburgo antes de Semana Santa y me rebocé en amor familiar-político, y después fui a Santander por Semana Santa y me rebocé en amor familiar. Y en lluvia del Norte. Y en crema de calabaza de la que hacen mis tías (O.G.H). Además tengo un momento al año cuando me paso por la carpa de la Porticada donde tienen los pasos de la procesión y le pregunto a mi madre sobre las cosas que hacía mi abuelo cuando era mayordomo de la Virgen de los Dolores, que es así como el paso más enorme y bonito de Santander y está muy ligada a mi familia materna. Por supuesto también hicimos las estaciones, que viene a ser una excursión por los pueblos recónditos que conoce mi padre (mi padre, el GoogleMaps original en lo que a Cantabria se refiere, seriously) en la que además de subir y bajar montañas nos paramos en unas cuantas iglesias a echar unos Ave María.

Así de épicas las gastamos en los cementerios norteños.

Así de épicas las gastamos en los cementerios norteños.

Hacía, además, un año casi justo (no justo del todo porque la Semana Santa y su movilidad es así de chunga) que había empezado a ganchillear, y lo celebré por todo lo alto: llevándome dos proyectos y volviendo con los dos terminados. O mejor dicho no volviendo con ninguno, porque ambos se quedaron allí con sus respectivas dueñas. Del primero no hay fotos ni os puedo enlazar el patrón porque es el regalo de boda para mi tía M y, aunque finalmente no vaya a ponérselo durante la ceremonia, no voy a ir por ahí espoileándolo, pero podéis esperar un post al respecto en algún momento de Junio. O tal vez una foto en Facebook y punto, que una es así de vaga.

El otro era mi segundo Maia. Tengo en la carpeta de borradores de este blog un post sobre el primero que posiblemente se quedará en el limbo eterno ahora que ya ha hecho amigos allí, pero basta decir que fue el chal que me convenció para siempre de las bondades del blocking y de su papel para pasar de “braga engurruñada” a “algo ponible”. No soy muy fan del aspecto del ganchillo (ya, quién lo diría) y por aquel entonces ya estaba empezando a meterme con el punto, pero mi madre insistió en que quería el mismo patrón que el de mi tía N, y lo remató escogiendo uno de mis colores preferidos de Madelinetosh: Silver Fox.

Silver Fox siendo genial a pesar de mis manazas (foto pre-blocking, obviamente)

Lo que me gusta de Maia es que va a toda leche. Técnicamente lo empecé en Enero, pero entre exámenes y el chal de la boda le había dedicado muy poco tiempo. Traía el chal de la boda ya terminado, sin nada más que hacer que bloquearlo, así que podría decirse que he terminado el Maia en un tiempo total de una semana, con dos o tres horas al día, más los dos días que tardó en secarse en la atmósfera submarina de Santander. Lo desclavé del corcho el día que me iba, por la mañana, y mi madre se lo llevó puesto.

En toda su gloria (LOL) post-blocking

Estoy pesada con estas cosas, verdad? Lo exacerba la mierdez de año ya mencionada, qué queréis que os diga. Mientras le doy a la lana y miro Gran Reserva (QUE ALGUIEN PRENDA FUEGO A SARA, POR DIOS) o Desperado (maratón de Robert Rodriguez que nos dimos este fin de semana) no me da mi cerebro primitivo para pensar en otras cosas. También he estado leyendo cosas flojitas y facilonas; me acabé El Padrino en tres días, porque sorprendentemente no me lo había leído y algún día os contaré de qué forma tan poco ortodoxa me he visto las películas, y ahora mismo estoy rastreando literatura juvenil de esa que da vergüenza linkear, así que si tenéis recomendaciones por favor no os cortéis. Pero nada demasiado sesudo. Recordad que soy una infectada y si es muy complicado tendré que comerme mis propios dedos de la frustración.

REDRUM

Juro que no lo he hecho adrede, pero Todos los Santos me ha pillado leyendo El Resplandor por primera vez en la vida. No lo meto en la nevera como otros porque en mi nevera no hay sitio para todo, pero ahí le anda. Con este contexto por delante, imaginaros la situación:

31 de Octubre, Frankfurt, sobre las siete de la tarde. Nuestra heroina ultima los detalles del NaNo con bastantes nervios por todos lados porque lleva unos días un poco pachucha, la señora de la 217 no se puede dar una ducha como la gente normal y mañana se va a Londres (nuestra heroina, no la señora de la 217), que si bien es un sitio que no le motiva demasiado va a estar lleno de gente muy guay este puente. El silencio es de invierno cerrado; es de noche, hace frío y por la calle no pasa ni un alma. De repente un timbrazo rompe la tranquilidad de Facebook y del novio que juega al FIFA. Inmediatamente después, dos golpes fuertes en la puerta, de cosa cabreada.

Nuestra heroina pega un bote, pensando que es la policía otra vez, y corre a abrir. Cuando está a punto de girar la manilla se lo piensa mejor. Debería mirar? A nuestra heroina no le gusta mirar por las mirillas ni a los espejos de noche, pero toma aire y acerca la cara a la puerta, conteniendo la respiración, imaginándose un ojo al otro lado…

Nada.

Intrigada, abre la puerta y…

BAM! DOS PEQUEÑOS HIJOS DE PUTA DISFRAZADOS DE HIJOS DE PUTA GENÉRICOS, EN SU PUTA CARA!

Mañana en la guardería serán los heroes del patio, cuando cuenten cómo la treintañera (;___;) del tercero B gritó como una niña al verles.

(Me duraron las pilas 10 minutos, por la adrenalina y la vergüenza de no tener absolutamente nada que darles, porque ni se me había ocurrido que viniera alguien a pedir dulces. Cuando subí a darles un par de paquetes de palomitas de microondas y volví me ha entrado una llorera de 10 minutos de la que JP ha sacado fotos. Y cuando llamo a mi mamá para que me consuele no me lo coge nadie)

Queredme un poco.

cosucas así rápidamente

– Correos ya ni se molesta en dejarme avisos en el buzón. He tenido que enterarme porque la tienda que me había mandado el paquete me ha enviado un mail diciéndome que correos le había enviado un mail diciendo que estaba en la oficina. Lógica alemana, señores.

– El miércoles pasado hice los dos examenes de septiembre de la lingüística del averno y posiblemente los he suspendido, pero hasta tercero no pienso volver a preocuparme del tema. Que te den, Chomsky. Por otro lado me estoy leyendo Moll Flanders, que es el único libro del temario de segundo que no me había leído ya, y no veas la Moll, novia en serie. Zsa Zsa Gabor a su lado era una aficionada.

– Llegar a la cafetería del edificio de enfrente a por tu café diario, ver que hoy han traido brownies y pensar “…esos brownies me suenan”. Sabía que tenía buena memoria para las caras pero resulta que ahora también soy capaz de distinguir de dónde vienen las galletas y, efectivamente, su puta madre la cantina del edificio de enfrente ha empezado a comprarle galletas a mi pastelería favorita en Frankfurt. Extra de tocapelotismo: hoy he re-empezado el regimen. Espero que al final de esta dieta haya un pony porque va a ser duro de cojones ir allí todos los días y que las galletas de chocolate blanco y arándanos estén ahí, retándome, para reírse de mí cuando me aleje con mi triste latte machiatto.

– En Frankfurt se acaba de hacer de noche a las tres de la tarde.

– Yo creo que el polaco se pasa los fines de semana dentro de un solarium envuelto en papel albal, porque no es normal. A medida que avanzan los días va perdiendo color, hasta que llega el finde y nos lo devuelve convertido en oompa loompa.

– Este año me pasé poco por el FFFest, pero vi “Beasts of the Southern Wild” y me doy con todos los cantos del mundo en los dientes, entre la banda sonora y QUVENZHANÉ, SI QUISIERA NIÑOS TE SECUESTRARÍA. Muy muy bonita en todos los sentidos, aunque menos beasts de las que me había hecho esperar el trailer.

– Ayer practicando escalas se me bloqueó el meñique derecho, que se me bloquea con una naturalidad pasmosa. Lo malo es que no me dí cuenta hasta que no dejé de tocar 40 minutos después. Hoy tengo un meñique gilipollas perdido.

– Mañana es el último día de hiena. Del 1 al 10 esto me hace feliz en una escala incomprensible para las mentes humanas. Así estoy:

:'))))))))

Game of Thrones: el estado de la situación (pista: no muy allá)

Yo esto no lo había dicho nunca, pero alguna vez tenía que pasar: estáis patinando, HBO. Ya sé que de repente hay un montón de hipsters y no-hipsters y gente normal haciéndose pajas con algo que en principio era para ese montón de frikis que no salen en las estadísticas. Comprendo que puede que os hayáis emocionado, como cuando estás rascándole la espalda a alguien y te dicen “ahí, justo en ese puntito!” y de la emoción, del saber que estás haciéndolo bien, sacas las garras de velocirraptor y rápidamente le desguazas la espalda de dos arañazos. Es la emoción y de verdad, os aseguro que sé por lo que estáis pasando.

Pero basta ya. Que la gente que no se había leído los libros anduviese con los ojos como platos porque “omg! cuánta violencia!”, “omg! nadie está a salvo!”, “omg! muerte y destrucción!” no es excusa para la manera de adaptación de cuarto de primaria en la que estáis llevando las cosas. Me refiero, principalmente, a:

– Sabemos que Joffrey es un media mierda y un puto sádico. De verdad. Nos hicimos una idea cuando quiso matar a Mycah. Alguno que se despistó y fue a mear durante esa escena, lo pilló cuando llevó a Sansa a ver la cabeza de Ned. Los que estaban en la estación de investigación antártica y no vieron la primera temporada se quedaron con el concepto, dios, no sé, cada vez que sale en pantalla? Ya no es que la(s) escena(s) con las putas sea(n) superflua(s), que vale, tenéis una cuota de tetas por episodio que cumplir. Es que puestos a ser superfluos yo qué sé, que se despeloten y ya está. Ahora, además de una escena de tetas superflua, habéis quedado como que a) sois tontitos y creíais que no había quedado claro que Joff es un puto enfermo anteriormente o b) creéis que los espectadores son tontitos (que sí, no digo que no, porque hay cada recién llegado que debería volver a Mi Pequeño Pony) y que a estas alturas aún no saben de qué va el personaje. Me la sopla de aquí a Volantis que fuera para “mandarle un mensaje a Tyrion” porque ni Tyrion necesita un mensaje ni Joffrey necesita una excusa para ser un cabrón.

– Hablando de Volantis, what? Qué pasa, que la boda de Robb con Jeyne Westerling no la liaba lo suficiente? Tanto con Joffrey y su “mensaje” como con Jeyne convertida en Barbie Enfermera de Combate la impresión que me da es que les parecía que no era bastante conflictivo en los libros (doble what). Que si Jeyne es simplemente una noble menor, la audiencia no iba a pillar que Frey la liara parda cuando rompiera el compromiso, y por tanto hay que hacerla plebeya, para que pique más. Yo qué sé, porque de verdad, en los libros Robb salía para, primero, ser un niñuco al mando de un ejército y, segundo, morir cruentamente. Pero como ahora tiene fangirls…

– Cat y su complejo de madre. Nunca fue de mis personajes preferidos, pero ha pasado de aconsejar a Robb y tener peso en sus decisiones durante la guerra a “QUIERO IRME A CASA CON MI BEBÉEEEEEEEEEEEEEEEE” (bonus points por acordarse de que Rickon existe y no era el hijo de alguno de los de atrezzo). Ahora Robb es un rey guerrero megamachote, cuando en realidad es un niño al que le viene grande un ejército, no hay más que ver cómo le crecen los Boltons (AAAARGGHHHH), y su madre es… su madre. Y ya.

– Y para terminar, porque no quiero seguir pensando en estas cosas tan negativas, está lo que habéis hecho con Meñique. Lo de Meñique… no sé. How do you explain a problem like Meñique. Esto es de tal magnitud que sólo lo arregla una representación:

La vida con book!Meñique

Personaje: Meñique! Qué bien que te pillo por el patio, necesito que me revises la declaración, porque no sé si me sale a devolver.
Meñique: Por supuestísimo! De mil amores! Para mañana lo tienes :D
Meñique *maquina y plotea hiperactivamente entre bambalinas*
Personaje, justo antes de morir: Mierda! Me la han jugado! Habrá sido Meñique? (en otros casos “ME CAGO EN EL PUTO MEÑIQUE! *se despeña montaña abajo/le cortan la cabeza*)

La vida con tv!Meñique

Personaje: Meñique! Curioso verte por aquí, estaba precisamente pensando que tenía que preguntarte si debería poner mis ahorros en un fondo de pensión o invertirlos en bonos del estado.
Meñique: TU ESPOSO ES GAY! TU MUJER ES UNA PUTA! TE LA TENGO JURADA! YA HE ARRUINADO A GENTE COMO TÚ *se gira a la audiencia* SOY UN BICHO! *se gira a Personaje* UN BICHO, ME OYES?
Personaje: Pues todo el mundo sabe que nunca mojaste con Cat!
Meñique: ME HAS JODIDO EL DÍA, PERO TE SONRÍO, Y TE REPITO QUE TE LA TENGO JURADA

Y así no. Así no. Yo sólo te digo una cosa, HBO: el capítulo de la semana que viene se titula “The Ghost of Harrenhal”. Esto son palabras muy serias. Como me jodas a Jaqen hasta aquí hemos llegado, tú y yo.

HowTo: orgía de libros sin cables de por medio :D

Lo primero que hice cuando el montón de gente guay me regaló a Bastian fue lo que hago siempre: empezar a toquitear cosas “a ver qué pasa”. Es el sistema por el que aprendí a usar (un poco) Photoshop, (aún menos) Premiere, a programar el video (pero no a comprobar que la hora del video esté bien) y otras cosas de las que sólo recuerdo tonterías, pero es mi sistema y me lo follo cuando quiero. Así descubrí que, eh, no necesito cables más que para cargarle! Mi trauma con los cables viene posiblemente del día que Jaqen voló tres metros antes de estrellarse contra una pared gracias a mi berza natural y en general soy de la opinión que cuantas menos cosas enchufadas mejor. Así que descubrir que podía mandarme archivos al mail del kindle y Bastian, que es tan listo y tan guapo, se los descarga solos, fue un momento álgido en mi experiencia amazónica. Y resultó que, anda, puedes añadir mails de otra gente para que te manden cosas también!

A lo largo de este año he encargado ocho kindles para ocho personas distintas, lo que quiere decir que he explicado (o directamente seguido) los pasos para el tema de los emails al menos dieciséis. Qué quiere decir esto? Que somos todos iguales y creemos que los manuales de instrucciones son para otra gente. Así que para la posteridad, y para limitarme a pasaros este link cada vez que lo necesitéis, aquí está la versión reducida y con dibujos sobre:

CÓMO MANDAROS LIBROS Y PERMITIR QUE OTRA GENTE OS MANDE LIBROS DIRECTAMENTE AL KINDLE
(mi kindle está en inglés así que es posible que patine al nombrar alguna opción)

1. Antes que nada, hay que tener el kindle vinculado con vuestra cuenta de Amazon. Si lo habéis encargado vosotros mismos vendrá ya enlazado por defecto. Si ha sido un regalo lo podéis vincular los settings/configuración del kindle mismo, y si ya en el colmo de la adoración por el siglo XIX todavía no tenéis cuenta de Amazon, también podéis creárosla desde el chisme (esto no lo recomiendo, sobre todo con la cuarta generación, porque teclear usando el cursor es lo más parecido a una tortura que se podía permitir Amazon sin tener que pagar soborno a Amnistía Internacional, que se malacostumbró mucho con la pasta que le paga la XBox por el mismo motivo)

2. Está vinculado? Le habéis cambiado el nombre a algo más bonito que Zutanita’s Kindle? Habéis activado accidentalmente el text-to-speech y gastado un ratejo en encontrar dónde apagarlo? Bien. Pues ahora, desde el ordenador, se entra a Amazon. Ojo: si lo compraste desde Amazon Andorra, entra a Amazon Andorra. Si lo compraste desde Amazon Andorra y entras a Amazon El Vaticano te van a dar mucho por saco a la hora de configurar cositas. Una vez en la página principal, haced clic sobre “Mi cuenta”, en la esquina superior derecha:

(aunque Bastian está registrado en Amazon.com, he cogido prestada una cuenta de Amazon.es para que no haya líos traductorísticos)

3. Dentro de “Mi cuenta”, bajad un poco la página y en la sección “Configuración” encontraréis “Gestionar mi Kindle”. Clic sin miedo.

(clic para agrandar)

4. Si no os habíais identificado, ahora Amazon os pedirá vuestro mail y contraseña. Una vez identificados os encontraréis esta pantalla, que es donde (por lo que he visto) se suele perder la gente. Os acordáis de lo de no entrar en Amazon San Marino si la cuenta la tienes en Amazon Quimbambas? Pues es porque si entráis en el Amazon equivocado, la opción para configurar documentos personales no aparecerá y todos nos rascaremos la cabeza un buen rato pensando en qué habremos hecho mal que no nos sale la sección. Aclarado esto, clic en “Configuración de documentos personales”

5. En “Configuración de documentos personales” lo que nos interesa es la última sección: “Lista de direcciones de e-mails autorizadas para el envío de documentos personales”. La dirección de correo con la que registrasteis el kindle os vendrá ya añadida. Para añadir más gente, clic en “Añade una nueva dirección de e-mail autorizada”.

y a partir de aquí creo que ya sabéis ir solos

6. Añadid la dirección, confirmad, repetid tantas veces como sea necesario y contadle a vuestros amigos que ya os pueden mandar la colección completa de Gossip Girl y las memorias de Paris Hilton directamente y sin intermediarios :D

7. Para mandar libros no hace falta entrar a Amazon, aunque sí necesitáis saber cuál es la dirección de vuestro kindle. Normalmente es el mismo username de la cuenta de correo que usáis para entrar a Amazon: por ejemplo, la dirección de mi kindle es “envidia@kindle.com”. También podéis mirarlo en el propio kindle, de nuevo en “Configuración”. En la segunda página (según el kindle 3) encontraréis la dirección.

8. Desde vuestra cuenta de correo no hay más que crear un correo dirigido a vuestra dirección de kindle añadiendo un “free” antes de “kindle.com”. Esto es, en teoría, para que Amazon no te cobre por enviarlo, pero si os digo la verdad yo me he mandado unos cuantos a @kindle.com y no me han cobrado un duro así que no sé si es un vestigio de un servicio que ya no se cobra o qué. Por si acaso, lo dicho: en lugar de “@kindle.com”, “@free.kindle.com”. Adjuntad el documento (preferiblemente formato mobi, yo los transformo con el programa Calibre) y dadle a enviar. En unos minutos os llegará un mail de confirmación (o de error) y entonces no tenéis más que activar la wifi o el 3G en el kindle, volver al menú principal y esperar a que se descargue el nuevo documento.

Un par de notas a tener en cuenta, para terminar:

– Lo que tenéis que añadir a la lista de direcciones autorizadas es el e-mail personal, no la dirección del kindle.

– Añadir a alguien a la lista de direcciones autorizadas es unidireccional. Qué quiero decir con esto? Que si Ralph Fiennes añade “envidia@gmail.com” a su lista yo podré mandarle documentos, pero si yo no añado “agirlwillloseheronlyfriend@harrenhal.wes” a la mía, él no puede mandarme sus fotos junto a la chimenea con las llamas reflejándose en esos ojos obscenos que tiene.

– Si queréis que os mande cositas o queréis mandarme cositas sorpresivamente, levantad la manita y hagámonos kindle-amigos-anónimos :D

edit

Un par de trucos más, cortesía de la excelvillosa Elenis:

– Si se quiere convertir el documento al formato propio del Kindle, solo hace falta escribir “convert” como asunto del correo electrónico; a veces se pierde en diseño, pero se gana en legibilidad.
– Se pueden enviar varios documentos adjuntos en el mismo correo.

Anteriormente en TPN…

Gracias por las muestras de solidaridad, mareos y gritos de terror suscitados por la entrada anterior. No sé qué pasa en mi familia pero tenemos tendencia a las experiencias curiosas, por decir algo, con los huesos. De chavala mi madre se despeñó (como regla general nosotros nunca nos caemos; nos despeñamos) por las escaleras del colegio y una amiga suya insistió en tirar de la piedra que se le habia quedado incrustada en la rodilla, sólo que no era una piedra sino el hueso. Cosas así.

Pasando a temas menos anatómicos pero igual de traumatizantes, hace algo más de seis meses que colgué mis 101 propósitos a corto-medio plazo, y como ando escasa de emocionantes aventuras erótico-festivas que postear he decidido subir este pequeño post actualización, para el interés de musarañas y rododendros por igual.

Todas Algunas Un par de las cosas que ya he tachado

24. Mandar algo a un agente.
Si seguís SO Meta ya sabéis cómo acabó eso (spoiler: no muy bien). Pero hecho y tachado está. En realidad hubo más agentes y más negativas, pero ninguna tan colorida como esta.

51. Hacer la declaración de la renta
Tengo la impresión de haber hablado ya aquí de mi antigua agencia, pero también puedo estar confundiéndome con haberles maldecido largo y tendido en distintas plataformas electrónicas y analógicas. En resumen muy resumido (porque podría hacerme un vestido de boda con la lista de sus cabronadas y todavía me daría para el velo y la cola): los hijos de la gran puta de mi antigua agencia no sólo me robaban dinero todos los meses junto con algún extra totalmente ilegal cuando se les ponía en la punta del eczema de la nariz, sino que además me dejaron una preciosa deuda del copón (dos meses de alquiler de mi piso, que se dice pronto) con la agencia tributaria alemana, para poder robarme un poquitito más, como bonus. Así que al final paso de la declaración y que les follen a todos con un cactus rebozado en sal.

Hacerme cositas en el pelo (números 73 y 74)
Me volví a dar la henna hace un par de meses <3 y la trenza me la hago cuando el flequillo me está molestando y no tengo horquillas a mano. Lamentablemente no tengo suficiente pelo para que quede bonito, pero aprender aprendí. Las que van tirando

Estoy leyendo, sobre todo gracias a la inestimable ayuda de Bastian, y estoy viendo películas. También me he terminado Assassin’s Creed: Brotherhood (amor!), Fable II (un cierto cariño!) y Dragon Age (AMOR, VIOLENCIA, LUJURIA, DRAMA). Ando con el Dragon Age II pero no hay feeling de momento, y me he bloqueado con un montón de piedras que escupen y dan patadas. Calculo que vuelva al Fable III en cualquier momento.

He perdido 12 kilos en tres meses gracias a Betta :D (pero no gracias a las visitas a España o Francia >.<) Rak y Fire me dejan betear sus novelas pero ando a mitad de una y casi terminada con la otra (y no por mi culpa: es que son unas vagas). Y como demuestra este post, estoy posteando aunque sea para la clase de capítulo-resumen que nos llevaba a la desesperación y al suicidio infantil cada vez que tocaba en los Simpson :D Y con esto y un bizcocho es la hora del telediario.

él vino a mí! mi tesssoro!

Hoy presento en sociedad TPN-ística al último retoño de mi familia electrónica (sin contar la báscula bipolar con desdoblamiento de la personalidad e instintos asesinos que compré la semana pasada -yo creía que los instintos asesinos me iban a dar a mí): Bastian Baltasar Bux. Bastian para los amigos, familiares y conocidos, “aparato del demonio” para otros que ya caerán, ya.

Me puede el amor. Qué os cuento primero? Las razones que me llevaron a querer comprarme uno? O cómo terminé no comprándome uno sino recibiéndolo como regalo? Es un regalo REGALAZO de varias personitas increíblemente adorables* (con capacidad nula para la confidencialidad, todo hay que decirlo xD). Cada vez que me lleno de amor por Bastian, que es algo que ocurre prácticamente cada vez que lo toco, que a su vez es algo que ocurre varias veces al día, se me salen los corazones por las orejas. Y veis esa funda personalizada? Además de genial y blandita por fuera pero rígida por dentro, es una ilustración exclusiva de Elisa Poggese para uno de mis proyectos originales. La frase de la contraportada es de Michael Ende. Es posible llevar más amor en el bolso?

Pues sí. Aunque Bastian no fuera un recordatorio constante de gente tan guay que da asco, aunque no tuviera funda personalizada, es una puta maravilla de chisme. Mi poco contacto con él antes de plantearme comprármelo había dejado claro que pesaba poco y que se podía llevar en un bolso o en una mochila. Mi madre se lo compró después de Navidad, pero yo no había vuelto a casa entre Navidad y Semana Santa, así que no había podido toquitearlo. Sobre el papel sonaba muy bien y entre enero y abril me fueron reconcomiendo las ganas (tanto que los antes mencionados benefactores tuvieron que sabotearse la sorpresa porque me estaba costando no encargarlo antes de Semana Santa). Ya sabiendo que iba a tener uno mío mío mío, los primeros días de Semana Santa usé el de mi madre, que a su vez lo tenía secuestrado mi hermana, que a su vez se va a comprar uno en breve.

(es que esto funciona así, como cuando Fer decidió leerse Juego de Tronos y la cosa se extendió como una plaga de ladillas en el instituto de Al salir de clase)

Y para cuando llegó el mío ya estaba totalmente enamorada del Kindle en sí, más allá de que el mío encima se llame Bastian y sea especial. Eso de ir leyendo en un avión alguna chorrada que te has descargado por curiosidad, aburrirte y poder cambiar a otro libro, o a otra docena? Lo de que la batería dure lo que quieras y más? El llevar siempre conmigo ASoIaF completa en inglés y en español sin necesidad de media docena de sherpas con sus respectivas carretillas? El descojono salvaje de encender el Text-to-Speech en un libro español y reirse del acento americano? Lo cómoda que es la pantalla para leer, sin la sensación de cansancio de un ordenador o una tableta (y esto lo dice una que se ha leido “Los miserables” en el móvil, así que la gente a la que le canse de verdad tiene que ver el cielo)? Y el subrayar un pasaje y que te lo comparta en Facebook o Twitter? Me muero de ganas de hacer el experimento y ver qué tal se adapta a betearle una novela a Fer :D

Amor, os digo. De la clase más pura y no adulterada que existe. Si mi amor se pudiera esnifar estaríamos todos flotando a la altura de un piso 20, amarrados con un lacito al buzón de correos.

No va a sustituir a los libros en papel en mi vida, pero sí va a reducir mucho la cantidad de mierdas en papel que acumulo en mi mini-piso o que termino donando o liberando a las 100 páginas (no vuelvas jamás, Neverwhere, porque la próxima vez no seré tan clemente…). A partir de ahora sólo calidad impresa. Sólo libros que lo merezcan en soporte físico. Curiosamente, la mitad de los libros que tengo en Bastian los tengo también de verdad.

Pero mientras, a hincharme a distopías adolescentes, relecturas y el gustazo de volver a leer en cualquier sitio, en cualquier momento y prácticamente lo que me apetezca <3 *aunque no sé qué pensar de esta personita que me regala cosas que son “aparatos del demonio” en su opinión ô.o