QUIÉN ES ESE HOMBREEEEEE

El Fer es ese hombre. El Ferlocke. El señor Fernando. Y es que, gentucilla, hoy es su cumple y yo no sé cómo expresar hasta qué punto quiero a Fer y me alegro de tenerle en mi vida

– Fer es achuchable del todo, aunque ahora se le marquen los oblicuos y sus abdominales te hagan daño en los deditos cuando le pinchas. Cuando te estás despidiendo de él ya estás echándole de menos. Lo sé porque por desgracia nos hemos despedido mucho a lo largo y ancho de Europa (PERO EN DOS SEMANAS LE VEO! LONDON BABY!)

– Fer es un señor. He perdido la cuenta de las veces que me ha dicho “no merece la pena” cuando he querido prenderle fuego al universo.

– Fer es un marshmallow. Lo siento, Fer de mis entrañas, pero ya te lo he dicho más veces: eres demasiado bueno. Eres un Stark de los que se fían de Meñique (del del libro, que tiene más peligro con esa cara de mosquita muerta). La gente imbécil hace imbecilidades pero luego Fer se contorsiona para ayudar, porque no puede evitarlo. Es Veronica Mars versión Cáceres, siempre dispuesto a ayudar a cualquier Madison Sinclair de pacotilla porque es superior a sus fuerzas.

– Fer siempre está ahí. Siempre. Da igual la hora o lo ocupado que esté (y os puedo asegurar que está ocupado), porque si le necesitas es como Batman, pero sin dramas. Sólo tienes que encender la Ferseñal y saldrá de su montaña de trabajo para cogerte de la mano y rascarte las orejas.

– Fer tiene un honor de acero valyrio forjado en el Monte del Destino. Si le cuentas algo es como guardar tus figuritas de Pokémon en el bunker antizombies que se ha construido Botín enfrente de mi casa: no saldrá jamás a no ser que lo saques tú. Da igual que le tiren de la lengua, da igual que le pongan trampas, da igual incluso que se esté llevando hostias por no delatarlo. Sabéis ese momento en las series en que el bueno se mete en movidas de sociópatas en las que no debería sólo por no traicionar a alguien que no se merece ni la mitad de esa lealtad? Fer es así.

– Fer puede comerse la delicia turca más asquerosa del mundo de una sola vez y sin ahogarse (demasiado). No lo intentéis en vuestras casas.

– Fer es un currante de los que ya casi no quedan. Mientras nosotros estamos viendo la tele, Fer está currando. Mientras nosotros nos quitamos las pelotitas de los dedos de los pies? Currando. Mientras nos lamentamos en twitter de lo cansados que estamos? Fer posiblemente está currando y haciéndose una pizza para cenar mientras curra un poco más. Y es que Fer pone el alma en todo lo que hace y además no sabe decir que no, así que todo lo que hace lo hace como si le fuera la vida en ello. No lo puede evitar, el pobre. Mientras otros tiran de enchufe brutal para todo, Fer se ha pasado la vida currando y por eso cada triunfo suyo vale cuatro triunfos de la gente que recurre al “oye, y no me podrías presentar a…” y luego se las dan de esforzados.

Te quiero mil, Ferluche, y todas las cosas guays que diga de ti se van a quedar cortas.

Final feedback: the genuine article, A++++++++++, would befriend again


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